Sí, es posible convertir determinados automóviles con motor de combustión en vehículos eléctricos, y en República Dominicana existe incluso una patente relacionada con esta idea. La innovación fue desarrollada por el ingeniero dominicano Héctor Julio Tolentino Martínez y plantea una alternativa a la necesidad de sustituir un automóvil convencional por uno eléctrico completamente nuevo.
La Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (ONAPI) concedió a Tolentino la patente P2016-0058, correspondiente a un sistema diseñado para transformar vehículos propulsados por gasolina, diésel o gas en vehículos eléctricos. La propuesta contempla el uso de motores eléctricos trifásicos de inducción, una tecnología ampliamente utilizada en aplicaciones industriales.
La idea es relativamente sencilla de entender: en lugar de fabricar otro automóvil, se aprovecha uno que ya existe y se modifica su sistema de propulsión. El motor de combustión y determinados componentes relacionados con el combustible pueden ser sustituidos por un motor eléctrico, baterías y sistemas electrónicos de control.
Este planteamiento también está relacionado con la economía circular, ya que permite imaginar una segunda vida para vehículos que todavía conservan una estructura y unas condiciones adecuadas. En determinadas circunstancias, transformar un automóvil podría evitar que sea sustituido prematuramente por otro completamente nuevo.
Pero convertir un automóvil no consiste simplemente en retirar el motor y colocar una batería. Hay que tener en cuenta el peso, la distribución de las baterías, los frenos, la suspensión, el aislamiento eléctrico, la refrigeración y numerosos sistemas electrónicos. Además, el vehículo convertido debe cumplir los requisitos técnicos y legales necesarios para circular por las carreteras.
Por eso, aunque la tecnología resulta interesante, su utilización generalizada requeriría talleres especializados, profesionales capacitados, componentes adecuados y procedimientos de homologación. El coste de la conversión también tendría que compararse con el precio de adquirir un vehículo eléctrico nuevo.
La propuesta dominicana adquiere especial interés dentro de la transición hacia una movilidad con menores emisiones. Los vehículos eléctricos nuevos no son la única alternativa: también pueden existir soluciones basadas en reutilizar y modernizar el parque automotor existente. Otros ejemplos de innovación desarrollados en el país pueden consultarse en esta recopilación de inventos y desarrollos tecnológicos dominicanos.
En definitiva, sí es técnicamente posible transformar un vehículo de combustión en uno eléctrico, aunque no todos los automóviles son adecuados para ello ni todas las conversiones ofrecen las mismas ventajas. La patente desarrollada en República Dominicana demuestra que la movilidad eléctrica también puede plantearse desde una perspectiva diferente: en lugar de reemplazar todos los vehículos existentes, ¿por qué no transformar algunos de ellos?