En el mundo de los desafíos y las hazañas aparentemente simples, uno que ha intrigado a generaciones es el acto de doblar un papel más de siete veces. Aunque la tarea puede parecer fácil a primera vista, la realidad es que doblar un papel repetidamente se vuelve sorprendentemente difícil después de unas pocas iteraciones. Este fenómeno ha generado curiosidad y ha sido objeto de numerosos intentos, pero ¿cuál es la ciencia detrás de esta aparente imposibilidad?
El acto de doblar un papel no es tan simple como podría parecer. Cada vez que doblas una hoja de papel, duplicas su grosor. Después del primer doblez, el papel tiene el doble de su grosor original, después del segundo, tiene el cuádruple, y así sucesivamente. Si consideramos un papel estándar de 0.1 mm de grosor, después de siete dobleces, el grosor sería de 0.1 * 2^7 = 12.8 mm, aproximadamente el grosor de una pila considerable de hojas.
Sin embargo, cuando tratamos de doblar el papel por octava vez, nos enfrentamos a un problema fundamental: la exponenciación. El grosor resultante después de ocho dobleces sería de 0.1 * 2^8 = 25.6 mm, lo que hace que sea físicamente difícil doblar el papel con precisión y consistencia. Las limitaciones físicas, como la elasticidad del papel y la capacidad de aplicar una fuerza constante en la dirección correcta, comienzan a afectar la capacidad de seguir doblando.
Además de la exponenciación del grosor, otros factores entran en juego en el mundo real. La resistencia del papel, su capacidad para soportar tensiones y la habilidad del doblador también juegan un papel crucial. A medida que el grosor aumenta, la resistencia del papel se vuelve más pronunciada, haciendo que sea aún más desafiante continuar doblando.
La precisión y la habilidad del doblador también son factores críticos. A medida que el grosor aumenta, se necesita una presión más precisa y controlada para lograr cada doblez. El error humano y las imperfecciones en la técnica se magnifican, haciendo que sea aún más difícil superar el límite aparente de siete dobleces.
A lo largo de los años, numerosos intentos se han realizado para desafiar esta supuesta limitación. En 2002, Britney Gallivan, una estudiante de secundaria, logró doblar un papel de 1.2 kilómetros de largo en trece segmentos, desafiando la creencia popular. Sin embargo, su logro se basó en la ayuda de un equipo y en una preparación meticulosa del papel.
En 2012, el presentador de televisión británico, MythBusters, intentó doblar un papel del tamaño de un campo de fútbol, pero fracasaron después de siete dobleces. Este experimento demostró la resistencia del mito, incluso con recursos y técnicas avanzadas.
Aunque doblar un papel más de siete veces presenta desafíos sustanciales, no es completamente imposible. La ciencia y las matemáticas nos dicen que las limitaciones físicas y prácticas son las principales barreras, pero con la preparación adecuada y las condiciones favorables, se pueden superar.