La sonda espacial Parker Solar Probe, lanzada el 12 de agosto de 2018, representa una audaz incursión de la NASA para estudiar el Sol como nunca antes. Nombrada en honor al astrofísico pionero Dr. Eugene Parker, quien propuso la existencia del viento solar en la década de 1950, esta nave espacial está en una misión histórica para acercarse más al Sol de lo que cualquier otra nave lo ha hecho, ofreciendo una ventana única a los misterios del corazón de nuestro sistema solar.
Desde su lanzamiento a bordo de un cohete Delta IV Heavy desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, Florida, la Parker Solar Probe ha superado los desafíos del espacio profundo y ha proporcionado a los científicos una nueva perspectiva sobre nuestra estrella más cercana. Equipada con un escudo térmico revolucionario y avanzados instrumentos científicos, la sonda ha realizado múltiples acercamientos al Sol, revelando información crítica sobre la corona solar y los fenómenos solares.
El componente clave que permite a la Parker Solar Probe acercarse tanto al Sol es su escudo térmico, también conocido como el Sistema de Protección Térmica (TPS). Este escudo, compuesto por un revestimiento de carbono reforzado con fibra de carbono, protege la nave de las temperaturas extremas de la corona solar, que pueden superar los 1.377 grados Celsius (2.500 grados Fahrenheit). El TPS es vital para garantizar que la sonda pueda resistir las condiciones abrasadoras a medida que se adentra en el ambiente solar.
La velocidad de la Parker Solar Probe es otra hazaña impresionante. Al acercarse al Sol, la sonda ha alcanzado velocidades asombrosas para contrarrestar la atracción gravitatoria del astro rey. En su viaje más cercano, la sonda puede alcanzar velocidades de hasta 700,000 kilómetros por hora (430,000 millas por hora). Esta velocidad es esencial para superar la gravedad solar y permitir que la sonda realice múltiples aproximaciones al Sol, recopilando datos valiosos en cada encuentro.
La Parker Solar Probe está equipada con cuatro conjuntos de instrumentos científicos diseñados para estudiar diferentes aspectos del Sol. Estos incluyen el FIELDS, que mide los campos eléctricos y magnéticos; el WISPR, que captura imágenes de la corona solar y del viento solar; el ISʘIS, que analiza partículas solares de alta energía; y el WISPR (Wide-Field Imager for Parker Solar Probe), que proporciona imágenes de la corona y del viento solar. Estos instrumentos trabajan en conjunto para ofrecer una visión completa de la compleja dinámica solar.
Desde su lanzamiento, la Parker Solar Probe ha proporcionado datos valiosos que han llevado a importantes descubrimientos sobre la actividad solar. Estos incluyen observaciones detalladas de las llamaradas solares, la identificación de ráfagas de partículas solares de alta energía y la comprensión de la dinámica del viento solar en las proximidades del Sol. Estos hallazgos no solo amplían nuestro conocimiento sobre el Sol, sino que también tienen implicaciones para la comprensión de los fenómenos solares que pueden afectar la Tierra y sus sistemas tecnológicos.
La sonda espacial Parker Solar Probe continúa su viaje audaz hacia el Sol, allanando el camino para futuras misiones espaciales y expandiendo nuestra comprensión de nuestra estrella más cercana. A medida que proporciona datos pioneros, la sonda deja un legado duradero que contribuirá significativamente a la exploración del espacio y al entendimiento de los procesos fundamentales que dan forma a nuestro sistema solar.